Poliarteritis nodosa sistémica con repercusión Systemic polyarteritis nodosa with severe visceral involvement Eduardo David Poletti*, Luis Muñóz Fernández**, Luis García Miranda*** |
Resumen: Sujeto masculino de 32 años (sin antecedentes patológicos de relevancia), presentó fiebre, dolor testicular, tos no productiva, fiebre no cuantificada, poliartralgias de grandes articulaciones, dolor urente con hipoestesia y lesiones purpúricas en ambos miembros inferiores. Además de la sintomatología, entre las alteraciones clínicas destacan: LIVEDO RETICULARIS, úlceras y nódulos. Las alteraciones halladas en laboratorio y gabinete (sangre, pulmón, piel, riñón, testículo) permitieron corroborar el diagnóstico de vasculitis de medianos vasos del tipo de la poliarteritis nodosa sistémica. Aunque requirió orquiectomía unilateral, tuvo excepcional recuperación multisistémica AD INTEGRUM con respuesta inmediata a esteroides sistémicos y ciclofosfamida. Palabras clave: VASCULITIS SISTÉMICA, POLIARTERITIS NODOSA, TESTÍCULO Abstract A 32 year old male without relevant personal background, which presented non quantified fever, testis
ache, non productive cough, arthralgias, burning pain with hypoesthesia, and purpuric lesions in both
limbs. Besides the symptoms the patient had the following clinical findings: LIVEDO RETICULARIS, ulcers
and nodules. Lab findings (blood, lungs, skin, kidney, testis) corroborated the diagnosis: systemic polyarteritis
nodosa. Although the patient had to go through unilateral orchiectomy, his recuperation was exceptional, AD
INTEGRUM, with immediate response to systemic steroids and cyclophosphamide. Key words: SYSTEMIC VASCULITIS, POLYARTERITIS NODOSA, TESTIS Correspondencia: La urgencia: Paciente masculino de 32 años que fue admitido
en hospitalización por presentar una semana de evolución con
dolor testicular, tos no productiva, fiebre no cuantificada, poliartralgias
de grandes articulaciones, dolor urente con hipoestesia
y lesiones purpúricas en ambos miembros inferiores Ficha de identificación: albañil, no fumador, casado,
heterosexual. Interrogatorio intencionado: Había recibido tratamiento
con ciprofloxacina e ibuprofeno orales, sin remisión de
las molestias y agravamiento de su estado general, por lo
que se decidió su internación inmediata. Hasta antes de
enfermar laboraba un promedio de 10 horas diarias en albañilería.
Frecuentemente practica beisbol. Negó síntomas
uretrales, toxicomanías, cirugías, procedimientos intervencionistas
recientes (vacunaciones, hemotransfusiones, tatuaje o
piercing), automedicación alópata, homeópata o de herbolaria. Exploración física: T.A. 160/110 mmHg en tres posiciones, temperatura 38.6 C, pulso de 92 por minuto, facies de dolor, ansioso. A la exploración genital, con hiperestesia en la piel escrotal, incremento del tamaño testicular izquierdo, dolor a la palpación y movilización de éste, mostrando superficie lisa y consistencia incrementada. El lado contra lateral, regiones inguinocrurales y áreas perineal-perianal, normales. Sin adenopatías ni descarga uretral. Estertores bronquiales gruesos pero sin limitación de la expansión de campos pulmonares. Pulsos, sensibilidad y reflejos osteotendinosos en miembros inferiores conservados. Notable hiperestesia a la palpación de masas musculares de piernas. Exploración dermatológica: dermatosis en
ambas extremidades inferiores, simétrica y bilateral. Radiografía de tórax mostrando adenopatía parahiliar,
acentuación de trama broncohiliar y patrón reticulonodular.
Electrocardiograma y ultrasonido abdominal, sin cambios
relevantes. La arteriografía renal mostró microaneurismas
asentados predominantemente en las arterias renales, a
nivel de las arterias interlobares y arcuatas, de aspectos sacciformes
con evidente distribución segmentaria y tamaños
de 2 × 4 mm.
Biopsia de piel: infiltrado inflamatorio se extendía hasta los lobulillos del tejido celular subcutáneo, con afección segmentaria de arterias, en diversas etapas de daño, proliferación de la capa íntima, trombosis intraluminal y, con tinciones de Verhoeff van Gieson (fibras elásticas), se comprobaron dilataciones aneurismáticas (figuras 3, 4 y 5).
Biopsia testicular postoperatoria: el espécimen testicular reveló múltiples áreas de hemorragia ocupando todo el parénquima y su estudio patológico áreas de hemorragia intraparenquimatosa acompañadas de anormalidades en su arquitectura, necrosis fibrinoide e infiltración pleomórfica compatible con vasculitis de medianos vasos (figuras 6 y 7).
Diagnóstico: Vasculitis de medianos vasos, tipo poliarteritis
nodosa (PAN) sistémica con repercusión mutivisceral
grave. Decisión crítica: El tratamiento constó de dos fases: de
remisión y de mantenimiento. El primero, consistió en la administración seriada de bolos intravenosos de ciclofosfamida
(primer bolo de 1 g/m2/dosis), seguido de un bolo diario
de metilprednisolona 1 g/día, tres dosis totales. Dado
que el paciente tuvo una respuesta inicialmente buena en
las lesiones cutáneas (figuras 8 y 9), pero continuó con datos
de progresión necrosante en testículo, se procedió a la
orquidectomía. Ulteriormente, su evolución a la semana,
mostró recuperación física, ya sin dolor en piernas, fiebre,
tos ni nuevas lesiones cutáneas así como recuperación
de sus constantes de laboratorio inicialmente detectadas,
destacando la normalización de la biometría hemática, la
creatinina, las transaminasas y el examen general de orina. El paciente fue egresado con prednisona por vía oral, a
razón de 1 mg/kg/día y en su seguimiento se logró sin recaídas,
su descenso paulatino sin requerir adicionar otros
inmunosupresores. Evolución y tratamiento: la mejoría del paciente fue
perceptible a partir del cuarto día de instituido el tratamiento
intravenoso. Ameritó orquiectomía y, en razón de su
edad y presencia de un solo testículo, se decidió continuar
exclusivamente con esteroide por vía oral, con revisiones
clínicas periódicas y determinación de reactantes de fase
aguda y no exponerle al riesgo de azoospermia por el uso de
ciclofosfamida. La revisión de seguimiento y un seminograma
cuatro meses después mostró buen estado de salud en
general y un conteo espermático normal. Concepto unificador: de acuerdo con los criterios (más
de tres reunidos por este paciente) del American College of
Rheumathology (1990) y del consenso de Chapel Hill (1994),1,2 La PAN es el prototipo más connotado de las vasculitis
necrosantes sistémicas. Su histología se caracteriza por una
afección segmentaria de arterias de pequeño y mediano
calibre, con afección secundaria en vénulas-arteriolas adyacentes
y notable preferencia por las áreas de bifurcación
vascular.5, 6 Su diagnóstico es un desafío permanente por la multiplicidad de órganos y sistemas que pueden estar comprometidos. Ya desde su descripción hace 140 años por Adolf Kussmaul y Rudolf Maier es hasta nuestros días, punto de referencia de todas las vasculitis.7
Su rara incidencia se encuentra en rangos de 4 a 16
casos por millón de habitantes, es 2.5 veces más frecuente en
hombre y predomina en el grupo etario por arriba de los 40
años.8 Tal afección vasculítica es producto de una reacción
inflamatoria autoinmune, con necrosis y destrucción de la
pared arterial de mediano calibre con trombosis, formación
aneurismática y puede ubicarse de forma aislada en un solo órgano. En efecto, se han descrito en esta modalidad, diversas
topografías como: apéndice, vesicular biliar, útero, ovario,
piel, pulmón.10 En su modalidad multivisceral, por frecuencia se afectan:
riñón (85%), nervios periféricos (80%), corazón (78%),
hígado (65%), aparato gastrointestinal (55%) 6,11 y en el caso
particular del testículo, ocurre en el 18% de los pacientes
con PAN sistémica.12-15 Es probable que la PAN idiopática actual no constituya
una sola entidad, sino que todavía incluya presentaciones
sindromáticas diferentes.3,4 Los criterios de gravedad de PAN (score de supervivencia)
del caso fueron: Los distintos datos de afección multisistémica que presentó
el paciente, tuvieron recuperación ad integrum, las cuales
fueron las afectaciones pulmonar, renal, articular y de
nervios periféricos de extremidades inferiores, muy similar
a lo descrito en otras revisiones.10, 19 Se asume que cuando
el paciente con PAN presenta menos de tres criterios de gravedad,
la mortalidad a los 5 años es de 12%; en cambio, si
hay algún criterio de gravedad la mortalidad es de 25%, y si
son dos o más de estos órganos afectados la mortalidad es
de 46%.7, 10, 11 La mayoría de casos de PAN no tienen etiología conocida (60%). El presente caso puede catalogarse como idiopático, ya que no tuvo asociación a ninguna forma de afección viral B, C o VIH ni datos sugerentes de enfermedad inflamatoria crónica intestinal como se esperaba.4,7,19 Aproximadamente 50% de los casos de PAN logran ser curados con el tratamiento a base de glucocorticoides como monoterapia (usándolos de 9 a 12 meses).4,20 Esta propensión hacia la curación ya ha sido especificada de forma muy representativa en el French Vasculitis Study Group que evaluó a 351 pacientes con PAN clásica, en donde más de las dos terceras partes de los pacientes no tuvieron recurrencia con la citada terapia. 21 Aunque los signos de neuropatía son más comunes, es
la presencia de úlceras cutáneas, el curso y su peculiar respuesta
a los diversos tratamientos, lo que muestra la diversidad
individual en quienes emplean otras alternativas
como pentoxifilina, azatioprina, metotrexato, inmunoglobulina
G o hidroxicloroquina.22 Clasificación de alteraciones de poliarteritis nodosa
(American College of Rheumatology 1990)1
*tres o más criterios = 82.2% sensibilidad / 86.6% especificidad Datos-índice de sospecha de poliarteritis nodosa
sistémica
(Tomado de Sontheimer RD & Provost TT)6
REFERENCIAS 1. Hunder GG, Arend WP, Block DA, Calabrese LH, Fauci AS, Fries FJ
et al., “The American College of Rheumatology 1990 criteria for the
classification of vacuities”. Arthritis Rheum 1990; 33: 1065-1137.
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