Introducción
En 1874 Moritz Kaposi en Viena, Austria, describe al xeroderma
pigmentoso (XP). En 1883 Albert Neisser reporta el
primer caso asociado a degeneración neurológica severa
(enfermedad de Sanctis y Cachioni).1
Epidemiología
La frecuencia del XP varía en diferentes países: en Estados
Unidos es de 1:1,000,000 habitantes; en México, M. C. Liy
y cols, del Instituto Nacional de Pediatría, refiere un promedio
de 1.57 pacientes cada dos años (26 casos en 33 años).2
Etiología
El xeroderma pigmentoso es una genodermatosis autosómica
recesiva con fotosensibilidad clínica y celular severa, por
un defecto en la reparación del DNA que determina el desarrollo
de alteraciones cutáneas, oculares y sistémicas, incluyendo carcinomas, a edad temprana.3,4 En 12% de los
casos existe consanguineidad.5
Las manifestaciones dermatológicas se caracterizan por
fotodaño cutáneo y mucoso extremo, inician en el primer
año de vida, con efélides, queratosis actínicas y atrofia, seguidas de carcinomas basocelulares (CBC), espinocelulares y
melanomas que inician a edad temprana. El Ca basocelular
se presenta en promedio a los 8 años de edad y el melanoma
maligno en menores de 19 años, con una frecuencia de
5% (dos mil veces mayor que en la población general). La
expectativa de vida usualmente es menor a 30 años.2 Suele
asociarse a conjuntivitis y queilitis actínica.2,6,7
Los pacientes con XP se clasifican en siete grupos de
complementación, distribuidos de la A a la G, deficientes
en la reparación de la escisión de nucleótidos, después de la
exposición a radiaciones UV, en comparación con las células
normales. Ocho de los subgrupos de XP se han asociado a
mutaciones localizadas.1,3,8
Las células que provocan el CBC no están bien definidas,
como es el caso para el espinocelular, y es posible que
esta enfermedad se origine por células basales interfoliculares
o de queratinocitos de los folículos pilosos y glándulas
sebáceas. Las células de origen pueden localizarse en zonas
más profundas que las del espinocelular, lo cual se puede
traducir como la acción de diferentes dosis o longitudes de
onda de RUV.
La siguiente secuencia se acepta como la responsable
para los carcinomas cutáneos: RUV se absorbe por el ADN de
las células epidérmicas e induce alteraciones en algunos
genes dentro de estas células, los blancos más importantes
para RUV son los genes supresores de tumores, el p53 y el
reparador PTCH.
La mutación en el p53 se relaciona con más de la mitad
de los cánceres en humanos, algunos de ellos determinados
por RUV. Algunas teorías que explican el desarrollo del carcinoma
basocelular son las mutaciones de los genes reparadores
PTCH y p53. La mutación más importante ocurre en los
genes supresores de tumores. El p53 para el espinocelular y
el gen reparador (PTCH), así como el p53 para el basocelular,
nótese la mutación de ambos genes en el XP.9
El xeroderma pigmentoso se puede relacionar con otras
neoplasias internas como astrocitoma, meduloblastoma, sarcoma, leucemia linfoblástica, leucemia mielógena, melanoma
coroideo, adenocarcinoma pancreático, sarcoma testicular,
cáncer broncogénico y cáncer gástrico.3
Alteraciones oftalmológicas
Además de la fotofobia y la conjuntivitis, se han reportado
en orden descendente: discromía y telangiectasias de párpados
en 100% de casos, además de atrofia del párpado
inferior y pérdida de las pestañas, despigmentación del iris,
papilomas palpebrales, alteraciones corneales en 17% de los
pacientes, incluyendo displasia y cicatriz corneal, despigmentación
de la conjuntiva, pinguécula, ectropión, atrofia
del estroma del iris y carcinoma basocelular.3,10,11
Trastornos neurológicos
Incluyen mielopatía con degeneración de neuronas previamente
normales causando axonopatía y gliosis extensa,
micro cefalia, retraso psicomotor y demencia, suele presentarse
atrofia cortical y dilatación ventricular, hipoarreflexia,
ataxia, disartria, deterioro de la audición y movimientos
anormales.12
Se han reportado alteraciones inmunológicas: lupus eritematoso sistémico, agamaglobulinemia e hipogamaglobulinemia,
disminución de la reactividad cutánea al dinitroclorobenzeno
y una reducida estimulación con la fitohemoaglutinina.
Las alteraciones misceláneas corresponden al síndrome
de Cockayne, la esclerosis lateral amiotrófica, sarcoidosis,
hepatitis con cirrosis, hiperlipoprotrombinemia familiar,
hipercolesterolemia, deficiencia de glucosa 6 fosfato deshidrogenasa, hipergloxalaciduria familiar y la aminoaciduria.13,14
Caso clínico
Niño de 5 años de edad, originario y residente de Zamora,
Michoacán, México, es atendido en el Instituto Dermatológico de Jalisco “Dr. José Barba Rubio” en mayo de 2004,
con una dermatosis en áreas fotoexpuestas: dorso nasal,
regiones malares y supraciliar izquierda, caracterizada por
máculas discrómicas de 3 a 10 mm, numerosos tumores elípticos;
sobresalen los de la mejilla derecha de 2 × 1 cm, mejilla
izquierda 1 cm y dorso nasal de 1.8 × 1.6 cm, con bordes
perlados de color café obscuro, algunas exulceradas y
cubiertas por costras serohemáticas (figuras 1a y 1b).
En la región parietooccipital izquierda presenta una
neoformación ovoide pediculada de 1.5 cm, lisa, de color
rojo vinoso, bien limitada, de evolución crónica. Presenta
tricomegalia de pestañas y queilitis del labio inferior, sobresale
la severidad de la fotofobia y del eritema conjuntival.

Interrogatorio
A los siete meses de edad presenta eritema y manchas oscuras
en áreas fotoexpuestas, además de fotofobia intensa, tres
meses antes de consultarnos desarrolla un tumor rojizo en
la región occipital, de crecimiento progresivo.
Es producto de la primera gestación, madre de 14 años
de edad, embarazo de alto riesgo, no deseado, por violación,
sin control prenatal, al cuidado de la abuela materna
desde recién nacido.
Los diagnósticos clínicos iniciales de xeroderma pigmentoso
asociado a carcinomas basocelulares y a granuloma
piógeno fueron confirmados por el servicio de genética e
histopatología, el de la lesión supraciliar, malar derecha, fue
de carcinoma basocelular sólido hiperpigmentado (figura
2a) y de basocelular fibrosante en el dorso nasal (figura 2b),
el de la neoformación pediculada se reportó como granuloma
piógeno (figura 2c).
Terapéutica
Iniciamos con imiquimod tópico en crema al 5%, cinco días
a la semana durante 21 semanas, basados en los reportes en
el sentido de la remisión de las queratosis y basocelulares
en algunos pacientes con xeroderma pigmentoso y queratosis
actínicas, en particular en el reporte de Sapijaszko en
el que se indican tasas de curación de 71 a 100%, tras 12-16
semanas de aplicación, tratando de mejorar la eficiencia
del uso de imiquimod por las dificultades económicas de
nuestro paciente; se tiene un cuidado especial con la fotoprotección,
por lo que indicamos una pantalla física con
FPS 60.

Discusión
Los pacientes con XP son deficientes en la reparación de
nucleótidos, después de la exposición a radiaciones UV, en
comparación con las células normales. Ocho de los subgrupos
de XP se han asociado a mutaciones localizadas.1,3,8
Una de las complicaciones más importantes del XP es la
carcinogénesis, siendo el carcinoma basocelular (CBC) el
más común, pero infrecuente antes de los 5 años de vida.
El imiquimod en crema parece que es una buena arma
terapéutica en pacientes que padecen XP con basocelulares
ya que se han documentado diversas alteraciones de la
inmunidad en estos pacientes, entre las que se encuentran:
daño en la actividad de las células natural killer y reducción
de la producción de citoquinas, así como daño en la producción
de interferón gama y alfa, IL 1-B e IL-6, particularmente
después de la irradiación ultravioleta.
Además, debido a que se ha visto que el daño del interferón
alfa hace que empeore el defecto de la reparación del
ADN determinado genéticamente en pacientes con xeroderma
pigmentoso, decidimos utilizar el imiquimod para contrarrestar
total o parcialmente el daño inmunológico en
nuestro paciente, al mejorar la respuesta celular antitumoral
ya que es un modificador de la respuesta inmune que estimula
la respuesta innata antitumoral, a través de la inducción
de citoquinas, interferón alfa, IL-6, factor de necrosis
tumoral alfa y la respuesta celular a través de la inmunidad
adquirida inducida por interferón alfa, interferón gama e
IL-12, IL-15, e IL-16.
Por lo anterior recomendamos las siguientes medidas
para el manejo y tratamiento de los pacientes con xeroderma pigmentoso: 1) diagnóstico temprano, 2) no dañar más
que la misma enfermedad, 3) elección temprana de la mejor
opción terapéutica, 4) fotoprotección estricta, 5) valoración
genética, 6) orientación y educación de los padres, 7) valoración
dermatológica periódica (cada tres a seis meses) para
identificar carcinomas, 8) evaluación oftalmológica para la
detección temprana de malignidades y alteraciones oculares,
y 10) psicoterapia familiar.
Las opciones terapéuticas se elegirán de acuerdo con
cada caso en particular, entre las que se han reportado tenemos:
la criocirugía, la escisión quirúrgica de tumores premalignos
y malignos utilizando micrografía quirúrgica de
Mohs, la isotretinoina en dosis altas para reducir neoplasias
cutáneas.15 Por otra parte, los pacientes con xeroderma pigmentoso
con múltiples melanomas malignos pueden responder
al interferón alfa intralesional.16 La dermoabrasión, los
peelings, los injertos cutáneos de espesor total, y recientemente
la terapia genética por medio de lociones de liposomas
con enzimas bacterianas reparadoras de ADN parecen
tener un futuro promisorio en la terapéutica.17,18,19 Se ha
informado que el imiquimod en crema al 5% es útil en el
tratamiento de carcinomas basocelares.20,21,22
En lesiones solitarias o escasas la cirugía es el método
que cuenta con mejores resultados estéticos y curativos, no
así en pacientes con carcinomas múltiples porque continuarán
apareciendo nuevos carcinomas aun dentro de los injertos
previamente libres de tumor, las resecciones múltiples
pueden llegar a ser desfigurantes, es posible que la presencia
de basocelulares y espinocelulares ocultos o recurrentes
bajo un injerto de piel causen metástasis y empeoren el pronóstico,
por lo que los injertos deben ser meticulosamente
valorados para evitar esta complicación.23,24
La cirugía radical sólo se deberá realizar en pacientes
con tumores invasivos extensos y numerosos, en los que es
necesaria la resección quirúrgica de extensas porciones de
piel dañada, que requieren reconstrucción con injertos
de piel no afectada.23, 24, 25
Prieto González y cols.26 propusieron el uso de antioxidantes
como vitaminas A, C, E y catalasa, así como superóxido
desmutasa para disminuir la tasa de rupturas cromosómicas
en pacientes con xeroderma pigmentoso, enfatizan la dieta
con predominio de antioxidantes y excluyen cafeína, comidas
requemadas y grasas (producto de la pirolisis del triptófano).
Comentarios
Por desgracia esta genodermatosis demanda una gran cantidad
de recursos económicos, de atención familiar y médica, las cuales son difíciles de cumplir incluso cuando se
tiene respaldo económico. En esta enfermedad se ha reportado
la consanguineidad hasta en 12% de los casos, lo que
provoca conflictos familiares y sociales que complican la
existencia de los niños afectados, a lo que se suman problemas
psicológicos por las alteraciones morfológicas. Por si
fuera poco, en los países en vías de desarrollo el nivel económico
es deficiente, incidiendo negativamente en la prevención
y el tratamiento integral de nuestros niños.
Conclusiones
Aun con los avances en el conocimiento genético y en
las técnicas quirúrgicas, actualmente no existe un tratamiento
curativo. La fotoprotección sigue siendo la piedra
angular para prevenir carcinomas cutáneos, los preparados
tópicos (filtros y pantallas solares) ayudan a prevenir
carcinomas espinocelulares pero son ineficaces para los
basocelulares.
Aunque es común que los pacientes con xeroderma
pigmentoso mueran antes de los 30 años, pueden obtener
cierta mejoría en su aspecto estético.
La dermoabrasión es útil porque puede brindar periodos
libres de tumor de hasta siete años, pero con morbilidad
elevada (dolor, discromía, etcétera).
La quimioprofilaxis con isotretinoina es útil para prevenir
la aparición de nuevas lesiones, sin embargo, existen
reportes de pacientes tratados durante dos años en quienes
continuaron apareciendo nuevos carcinomas basocelulares.
En el futuro la terapia génica puede ser la cura específica
del xeroderma pigmentoso y sus complicaciones.
Al parecer el imiquimod en crema es una excelente
arma terapéutica en pacientes con XP con basocelulares,
como lo señalan Nagore et al.27 Por otra parte, los pacientes
con xeroderma pigmentoso con múltiples melanomas
malignos pueden responder al interferón alfa intralesional.
En nuestro paciente, al terminar la semana 21 de tratamiento
con imiquimod crema 5%, se presentó una mejoría
notable de las queratosis y lentigo solar, manifestada por
piel más clara y menos edematosa. Observamos mejoría de
los carcinomas basocelulares con reducción final del tamaño,
de 3 mm para el del dorso nasal y de 5 mm para el de la
región malar, no obstante, fue necesaria la extirpación quirúrgica.
Existen trabajos con la aplicación de imiquimod a
mayor concentración o con técnica oclusiva que prometen
mejores resultados.28 |
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