Resumen
Las onicomicosis por mohos no dermatofitos son infrecuentes, entre ellos se encuentra el género
ASPERGILLUS. Estudiamos nueve casos con onicomicosis por ASPERGILLUS en dos centros dermatológicos: uno en
la ciudad de México y otro en Mérida, Yucatán. Todos en mujeres mestizas, con rango de edad de 13 a 79 años,
siendo más frecuente en la cuarta década de la vida. Predominó la hiperqueratosis subungueal en seis pacientes y
onicolisis en cinco. La evolución varió de tres semanas a 21 años. El examen directo fue positivo en los nueve casos,
en dos de los cuales se observaron cabezas aspergilares y en los otros filamentos y/o esporas; en el cultivo se aisló
A. TERREUS en tres casos, A. NIGER en dos, A. FLAVUS en dos, A. VERSICOLOR en uno y ASPERGILLUS sp., en dos casos; en uno
de los casos A. NIGER estuvo combinado con A. TERREUS. Sólo con tratamiento se siguieron cuatro casos, en uno hubo
respuesta a itraconazol, en otro a bifonazol-urea, en uno más a la terapia combinada de estos dos y en uno a la
remoción quirúrgica.
Palabras clave: ONICOMICOSIS, MOHOS, Aspergillus, HONGOS NO DERMATOFITOS.
Abstract
Onychomycosis is frequently caused by dermatophyte but some non-dermatophytic moulds like ASPERGILLUS
sp., can also be involved. We report nine cases of onychomycosis due to ASPERGILLUS species diagnosed in two
different dermatologic centers in Mexico City and in Mérida, Yucatán. All patients were females with
an age ranged from 13 to 79 years old, with higher incidence in the fourth decade of life. The clinical features
were subungueal keratosis in six patients and onycholysis in five. History ranged from three weeks to 21 years.
The koh was positive in nine patients, with aspergillar heads observed in two cases and in the other cases hyphae
and/or spores. The isolated agents were A. TERREUS in three cases, A. FLAVUS in two cases, A. NIGER in two cases, A. VERSICOLOR
in one case and ASPERGILLUS sp. in two more cases; one of them had two isolated agents: A. TERREUS and A.
NIGER. Treatment and follow-up was completed in four patients, one of them responded to oral itraconazol, one
to topical bifonazole-urea, another to the combination of both and one more to surgical nail avulsion.
Keywords: ONYCHOMYCOSIS, MOULDS, Aspergillus, NON-DERMATOPHYTIC FUNGI |
Introducción
Las onicomicosis son micosis ungueales causadas por dermatofitos,
levaduras y mohos no dermatofitos. Estos últimos
hongos filamentosos son contaminantes frecuentes en los
laboratorios, pero son agentes causales infrecuentes de onicomicosis.
Se encuentran en la naturaleza como saprófitos
del suelo y de materia orgánica. De acuerdo con la literatura,
la prevalencia de onicomicosis por mohos no dermatofitos
es muy variable, lo cual depende de la distribución geográfica
del hongo, las diferencias en los criterios diagnósticos
y los métodos de diagnóstico utilizados.
El objetivo de este trabajo es revisar una serie de casos
de onicomicosis por mohos del género Aspergillus estudiados
en el Centro Dermatológico de Yucatán y en la Sección de Micología del Hospital General “Dr. Manuel Gea González”
de la Ciudad de México del año 2003 al 2007. Las características
de los pacientes se resumen en el cuadro 1.

Caso 1
Mujer de 54 años, mestiza, inmunocompetente, dedicada al
hogar, con dermatosis localizada en la uña del primer dedo
del pie izquierdo, constituida por una banda de onicolisis y
melanoniquia que afecta la parte media de la lámina
ungueal aproximadamente de 8 mm de diámetro y que se
extiende desde el borde libre hasta el borde de la lúnula.
Tiene dos años de evolución. En el examen directo con KOH
se observaron filamentos gruesos y deformados y en el cultivo
repetido A. terreus (figura 1).

Caso 2
Mujer de 51 años de edad, mestiza, inmunocompetente,
dedicada al hogar, que presenta una dermatosis localizada
en los primeros ortejos de ambos pies, constituida por
hiperqueratosis subungueal distal, además de leuconiquia
punteada en todas las uñas. En examen directo se observaron
filamentos, cabezas aspergilares y en el cultivo A. terreus
y A. niger (figura 2).
Caso 3
Mujer de 22 años de edad, mestiza, inmunocompetente,
con dermatosis localizada en la uña del primer ortejo derecho
constituida por onicolisis e hiperqueratosis subungueal,
iniciada en el segundo mes de gestación, con una evolución
de seis meses. En el examen directo con KOH se observa la
presencia de una cabeza aspergilar y algunas esporas (figura
2). En el cultivo se aisló A. versicolor. Después del parto en
su clínica de atención médica no dermatológica, se practicó
remoción quirúrgica de la zona afectada de la uña y se
administró un antimicótico local, con lo que se logró la
curación (figura 2).

Caso 4
Mujer de 40 años de edad, mestiza, inmunocompetente,
dedicada al hogar. Presenta dermatosis localizada en la primera
uña del pie izquierdo constituida por hiperqueratosis
subungueal distal de un año de evolución. En el examen
directo con KOH hay presencia de filamentos gruesos y grandes
esporas especuladas oscuras. En el cultivo se encontró
A. niger.
Caso 5
Mujer de 45 años de edad, receptora de trasplante renal 10
años antes y en tratamiento con ciclosporina A, 100 mg,
azatioprina 50 mg y prednisona 5 mg. Presenta dermatosis
localizada en los dos primeros ortejos de ambos pies, constituida
por onicolisis distal y lateral que afecta casi 50% de
la uña, se acompaña de xantoniquia y despulimiento de la
lámina ungueal. Tiene 21 años de evolución y antes del
transplante se le había practicado matricectomía por onicocriptosis.
En el examen directo con KOH se observa la presencia
de filamentos hialinos ligeramente irregulares y los
cultivos en medio de Sabouraud mostraron un rápido crecimiento
de colonias de A. terreus, en el estudio microscópico
se observa abundancia de cabezas aspergilares y esporas
catenuladas. Se le practicó un e-test que mostró sensibilidad
a ketoconazol e itraconazol y resistencia a fluconazol. Con
tratamiento con bifonazol-urea e itraconazol mostró mejoría
un mes después y la resolución progresiva del proceso; sin
embargo, actualmente persisten manifestaciones clínicas.
Caso 6
Mujer de 79 años, mestiza, dedicada al hogar, con antecedente
de alopecia areata y depresión, ambos padecimientos
en tratamiento. Presenta dermatosis localizada en la primera
uña del pie izquierdo constituida por hiperqueratosis
subungueal y onicolisis distal de 15 años de evolución. En el
examen directo con KOH se observaron filamentos gruesos y
esporas; en el cultivo se encontró Aspergillus sp. Se desconoce
la evolución.
Caso 7
Mujer de 48 años, mestiza, dedicada al hogar, con antecedente
de diabetes mellitus tipo II controlada con glibenclamida
y metformina. Presenta dermatosis localizada en la
primera uña del pie derecho constituida por hiperqueratosis
subungueal y despulimiento de la lámina ungueal de dos
años de evolución. En el examen directo con KOH se observaron
filamentos; en el cultivo, Aspergillus flavus. Se inició
tratamiento con itraconazol con mejoría a los dos meses
hasta la resolución del cuadro.
Caso 8
Niña de 13 años, mestiza, estudiante, inmunocompetente.
Presenta una dermatosis localizada en las uñas del primer y
quinto dedos del pie derecho caracterizada por hiperqueratosis
subungueal, leuconiquia y onicolisis, de un año de
evolución. En el examen directo con KOH se observaron filamentos
y esporas; en el cultivo Aspergillus sp. Recibió tratamiento
con urea y bifonazol con resolución completa del
cuadro.
Caso 9
Mujer de 65 años de edad, mestiza, dedicada al hogar.
Presenta dermatosis localizada en la quinta uña de la mano
izquierda caracterizada por leuconiquia, despulimiento de
la uña y perionixis con dolor cuando se presiona, de tres
semanas de evolución. Cuatro años antes presentó onicomicosis
por Candida que fue difícil de curar. Actualmente está
en tratamiento con diclofenaco y omeprazol por artritis. En el KOH se encontraron filamentos y esporas y en el cultivo,
A. flavus (figuras 3 y 4).


Discusión
Las onicomicosis causadas por dermatofitos son las más frecuentes
y Trichophyton rubrum es la causa principal, sin embargo, algunos estudios reportan levaduras y mohos como
agentes responsables.
La prevalencia de onicomicosis por hongos filamentosos
no dermatofitos varía en la literatura.1,2 En 2000, Tosti
et al. reportaron una prevalencia de 13.7%.3 En estudios
recientes los resultados oscilan entre 4% y 13%.1-6 Según
estos estudios, los principales mohos relacionados con onicomicosis
son Scopulariopsis brevicaulis, Fusarium sp., Aspergillus
sp., Acremonium sp. y Alternaria sp.1,4-7
Los hongos del género Aspergillus son cosmopolitas,
oportunistas y viven como saprófitos en el suelo y en la materia orgánica.7,8 El género comprende aproximadamente
180 especies, de éstas, 34 se han asociado con enfermedad
humana.9 Son numerosas las especies que causan onicomicosis
(cuadro 2); sin embargo, 95% de las infecciones son
causadas por A. fumigatus, A flavus, A. niger, A. nidulans, A.
terreus, A. versicolor, A. sydowii y A. tamari.3, 6,10-14
Las infecciones por mohos no dermatofitos se presentan
con mayor frecuencia en personas mayores de 30 años
de edad, aunque se han documentado algunos casos en
niños.10,11,13,14 Existe controversia en cuanto el predominio
de sexo, en algunos estudios se presenta en mujeres hasta en
75%, en otros el predominio es en hombres.3,5,12,15 En cuanto
a la localización, predomina en uñas de los pies, principalmente
en el primer dedo. La forma de presentación clínica
puede ser onicomicosis subungueal distal y, cuando es crónica,
distrófica total,8 también se ha informado la forma
subungueal proximal3,15,16 y blanca superficial.16,17 En un
estudio realizado por Tosti et al., 38 de 50 pacientes presentaron,
además de la afección ungueal, inflamación severa
del pliegue ungueal proximal.3 En nuestra serie, todos los pacientes fueron del sexo femenino, seis eran mayores de 30
años, una de 13 años de edad y una de 22. En estos casos,
salvo uno, se presentó en uñas de los pies y la manifestación
clínica más frecuente fue hiperqueratosis subungueal distal,
seguida de onicolisis y en menor proporción cambios de
color como xantoniquia, leuconiquia o melanoniquia.

Los factores predisponentes que se han asociado con
onicomicosis son: inmunocompromiso, trauma del pie o
afección ungueal previa, climas tropicales y subtropicales.
En estudios recientes se ha señalado ausencia de estos factores
y se propone que sean coincidentes más que predisponentes.
3,5,15,16 En nuestra serie sólo una de las pacientes tenía
el antecedente de inmunocompromiso, no había evidencia
de trauma previo y sólo en un caso existía evidencia de
infección previa por Candida sp.
La historia del paciente puede ayudar al diagnóstico:
piel sin lesiones, falta de respuesta a tratamientos antimicóticos
convencionales y la presencia de inflamación periungueal
intensa que es poco frecuente en dermatofitos.3,5
El aislamiento de un moho no dermatofítico en una
uña infectada no prueba que sea la causa. En 1976 English
MP sugirió que 5 de 20 inóculos debían ser positivos para
confirmar onicomicosis por estos mohos.18 En el 2001 Gupta
et al. describieron que lo que propuso English MP causaba
muchos falsos positivos y sugieren 11 de 15 inóculos.19 Estas
técnicas son elaboradas por lo que ahora se sugiere repetir
el cultivo. Las claves para el diagnóstico serían: 1) el crecimiento
rápido en los medios de cultivo ya que los mohos
crecen con mayor velocidad que los dermatofitos; 2) aislamiento
del mismo microorganismo en varias muestras; y
3) aislamiento de un único microorganismo.3 En nuestra
serie se realizó correlación clínica con un examen directo
positivo, en ocasiones con la presencia de esporas y cabezas
aspergilares y aislamiento del microorganismo en el cultivo.
En nuestros casos observamos: A flavus, A. niger, A terreus y
un caso mixto por dos especies de Aspergillus.
El tratamiento de la onicomicosis por mohos es difícil
ya que los microorganismos causales suelen ser resistentes a
diferentes tratamientos antimicóticos. La griseofulvina sólo
tiene actividad contra dermatofitos, el ketoconazol e itraconazol
tienen actividad moderada in vitro. En un estudio de
36 pacientes con onicomicosis por mohos solos o asociados
a dermatofitos se encontró respuesta al tratamiento con itraconazol
hasta en 88%.20 La terbinafina ha sido superior al
itraconazol in vitro contra Scytalidium, Scopulariopsos, Aspergillus
y Acremonium, sin embargo, in vivo la respuesta es variable.
21,22 Debido a la baja frecuencia de onicomicosis por
estos mohos es difícil determinar el tratamiento idóneo.
En
cuanto al género Aspergillus, existen diversos reportes aislados
de casos y rara vez series importantes. En un estudio
reciente3 se comunicaron cinco pacientes con infección por
Aspergillus, de éstos, uno recibió itraconazol en pulsos, dos
terbinafina, un paciente ciclopirox laca y otro más avulsión
de la uña mas terbinafina oral; todos los pacientes se curaron.
Takahata et al. informaron dos casos de onicomicosis
por Aspergillus sydowii, ambos casos fueron resistentes a tratamiento
oral y tópico, se observó cura tras la avulsión
ungueal.23 En un estudio realizado por Torres-Rodríguez et
al. en 12 pacientes con Aspergillus versicolor sólo dos cepas fueron
resistentes in vitro al itraconazol y todas fueron sensibles
a la terbinafina.15,24 Es frecuente que el género Aspergillus
tenga mejor respuesta a tratamientos tanto sistémicos (itraconazol
y terbinafina) como tópicos que otros mohos no
dermatofitos, sin embargo, por lo pequeño de la muestra de
estudios previos,2,15,24 por ahora es difícil determinar la
mejor opción de tratamiento.
Cada vez hay más evidencia de otras causas de onicomicosis
que no sean dermatofitos. Se desconoce si la frecuencia
de estas infecciones ha aumentado o si es que éstas
se reconocen mejor. Aspergillus es una causa frecuente de esta
entidad. Es importante considerar a estos organismos en los
algoritmos de onicomicosis, mejorar los métodos de diagnóstico
y reevaluar la respuesta al tratamiento con diferentes
agentes antimicóticos. |
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