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Epidemiología del queratoacantoma Keratoachantoma`s epidemiology at the “Dr. Manuel Gea González” General Hospital Diana Sugey Vera Izaguirre*, Verónica Narváez Rosales*, Lucía Rangel Gamboa*,
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Resumen ANTECEDENTES: El queratoacantoma es una lesión cutánea común, de rápido crecimiento con una apariencia
y curso clínico característico; también se le reconoce como un carcinoma epidermoide de bajo grado o
abortivo. OBJETIVO: Describir los aspectos epidemiológicos de los casos de queratoacantoma confirmados por estudio histológico
en la población que acude al Departamento de Dermatología del Hospital General “Dr. Manuel Gea González”. MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio transversal, retrospectivo, descriptivo y observacional de los casos de queratoacantoma
en el Departamento de Dermatología en el periodo de 1994 a 2007. Se utilizó estadística descriptiva para análisis
de resultados. RESULTADOS: Se estudiaron 28 pacientes, 15 de sexo femenino y 13 de sexo masculino, de edades entre 24 y 82 años. CONCLUSIONES: El queratoacantoma es un tumor de crecimiento rápido, se considera un carcinoma epidermoide que
se presenta en ambos sexos y predomina en cara y extremidades. Palabras clave: QUERATOACANTOMA
BACKGROUND: Keratoacanthoma is a common, rapidly growing skin lesion with a distinctive appearance and
clinical course; it is also regarded as a low-grade or abortive squamous cell carcinoma. OBJECTIVE: To obtain the epidemiologic features of keratoacanthoma with their clinical and histological characteristics
in population attending at the Service of Dermatology at the “Dr. Manuel Gea González” General
Hospital. MATERIAL AND METHODS: This is a transversal, retrospective, descriptive and observational study of keratoacanthoma
in a General Hospital from 1994 to 2007. Descriptive statistics were used. RESULTS: We found twenty eight patients, fifteen females and thirteen males. The age ranged from 24 to 82 years,
fifteen of them were located in the face, eleven in extremities and two in trunk. Key words: KERATOACANTHOMA |
Correspondencia: Dra. Diana S. Vera Izaguirre. Departamento de Dermatología. Hospital General “Dr. Manuel Gea González”
Calzada de Tlalpan 4800. Col. Toriello Guerra. Del. Tlalpan. CP 14000. México D.F. Correo electrónico: dvi00@yahoo.com. |
Introducción La incidencia de cáncer de piel se incrementa en proporciones
epidémicas, de manera que ya se considera un
problema importante de salud pública durante el nuevo
milenio. Factores ambientales y genéticos, entre otros, contribuyen
a la patogénesis del cáncer de piel. La luz ultravioleta
(UV) es por mucho el factor ambiental más importante
asociado a la inducción de cáncer de piel. El carcinoma basocelular (CBC), el espinocelular (CEC) y el melanoma maligno (MM) son los principales tipos de cáncer de piel, que de acuerdo con el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas en México, ocupan el segundo lugar de frecuencia entre todas las neoplasias malignas (13.6%).1 Aunque el carcinoma espinocelular (CEC) se clasifica
en superficial, nodular, queratósico, ulcerado, vegetante y
epiteliomatosis múltiple, el espectro clínico del CEC es
amplio. Para otros autores existen cuatro subtipos clínicos
más: queratosis actínica, enfermedad de Bowen, queratoacantoma
y CEC invasivo. El queratoacantoma es un tumor de origen incierto que
afecta predominantemente a adultos. Para algunos autores
representa una variedad de carcinoma espinocelular, por lo
que es difícil establecer si son entidades diferentes o sólo
son parte de un estado evolutivo. Por lo general aparece en
zonas fotoexpuestas en personas que presentan un daño
actínico crónico. Su crecimiento es rápido e involuciona
espontáneamente en pocos meses.2-5 Objetivo Describir los aspectos epidemiológicos del queratoacantoma en la población del Hospital General “Dr. Manuel Gea González” en casos confirmados histopatológicamente. Material y métodos Se realizó un estudio retrospectivo, descriptivo, transversal
y observacional en el Departamento de Dermatología del
Hospital “Dr. Manuel Gea González”. Se seleccionaron los
expedientes de los pacientes con diagnóstico clínico o histológico
de queratoacantoma que acudieron durante los últimos 13 años (de 1994 a 2007). Se incluyeron todos los expedientes de enfermos con diagnóstico histopatológico de
queratoacantoma que contaran con los siguientes datos:
género, edad, topografía, morfología, evolución, diagnóstico
clínico y descripción histológica. Se excluyeron los casos
en que los pacientes no cumplían con los criterios de inclusión
y, cuando los datos registrados fueron erróneos o
dudosos, se utilizó estadística descriptiva con medidas de
tendencia central para análisis de resultados. Resultados Se seleccionaron 67 casos con diagnóstico clínico de queratoacantoma,
por su rápida evolución y su cráter característico
lleno de queratina, de los cuales sólo 28 casos correspondieron
histopatológicamente a queratoacantoma y el resto
correspondió a carcinoma espinocelular con una relación
de 2.3:1 (gráfica 1).
La distribución por topografía del queratoacantoma fue
en cara 53.7% (n=15), siete en mejillas, cuatro en nariz, dos en
pabellones auriculares, uno en frente y uno en región infraorbitaria;
extremidades 39.2% (n=11), seis en mano, uno en
brazo y uno en muslo, tres casos no especificaban la región; y
tronco 7.1% (n=2), uno en región mamaria y uno en región
supraclavicular (gráficas 4, 5, 6 y 7). En cuanto el número de
lesiones, 82.1% (n=23) de los pacientes presentó lesiones únicas,
dos enfermos (7.1%) mostraron dos lesiones y en tres
pacientes (10.7%) se encontraron varias lesiones (gráfica 8). En la morfología de las lesiones encontramos que la lesión elemental predominantemente encontrada fue la neoformación (85.8%, n=24), en segundo lugar la placa (10.7%, n=3) y en un caso (3.5%) se reportaron pápulas. El rango del tamaño de las lesiones fue de 0.3 a 3 cm (gráfica 9).
De las neoformaciones (n=24), nueve (37.5%) fueron cupuliformes, una (4.1%) bilobulada y nueve (37.5%) presentaron su cráter central característico (gráfica 10); nueve (37.5%) lesiones presentaron un borde eritematoso, una (4.1%)se reportó de color blanco-amarillento y en un caso (4.1%) el borde presentaba telangiectasias. En la superficie de las lesiones se encontró en 50% (n=12) queratosis; costra en 20.8% (n=5) y en 4.1% (n=1) un aspecto verrugoso. En dos casos (8.3%) las lesiones se encontraban ulceradas y una (4.1%) de éstas se describió de consistencia suave. En 10.7% (n=3) de los casos se presentó como placa, dos de las cuales se reportaron eritematosas, en la superficie de éstas se encontró en un caso queratosis, en otro costra y en uno más un aspecto verrugoso. En dos casos las lesiones se encontraban ulceradas y un caso se describió de consistencia suave. En todos los casos el diagnóstico de queratoacantoma
fue corroborado histológicamente. En un caso se reportó
atipia focal, en otro se agregó un cuerno cutáneo, en uno
más se agregó un CEC in situ; en un caso se encontraron además
datos de poroqueratosis y otro más presentó una reacción
granulomatosa. De los 28 casos reportados como queratoacantoma, el diagnóstico clínico presuncional fue de queratoacantoma típico en cinco casos (17.8%) y en los siguientes —aparte de considerar el diagnóstico de queratoacantoma— se realizó el diagnóstico diferencial con verruga vulgar (3.5%, n=1), CEC (10.7%, n=1) y CBC (10.7%, n=1). El diagnóstico de CEC se tomó como presuncional de forma inicial en 17.8% (n=5) y de CBC en 7.1% (n=2). Se consideraron otros diagnósticos clínicos (verruga, tumores de anexos, micosis subcutáneas, enfermedades de eliminación transepidérmica) de forma inicial en 17.8% (n=5) y finalmente en el resto de los casos (14.2%, n=4), aparte de considerar el diagnóstico de queratoacantoma, se realizó el diagnóstico diferencial con las entidades clínicas antes mencionadas. Discusión El queratoacantoma fue descrito por Hutchinson en 1889. El queratoacantoma se encuentra localizado sobre todo en áreas de exposición solar como cara (74%) y extremidades (17%).6,11 En nuestra serie, la topografía más frecuente fue cara con 53.7%, seguido de extremidades en 39.2%, donde predominó el dorso de las manos, lo cual se relaciona con lo reportado en la literatura. Su evolución es característica por su rápido crecimiento (tres a nueve semanas). En nuestra serie encontramos una evolución promedio de 11.9 meses (0-120), la cual es mucho mayor que lo que informa la literatura. En su desarrollo existen tres etapas: crecimiento, estabilización
y resolución, cada una de las cuales dura entre
dos y ocho semanas en promedio.11 Otros autores consideran
cuatro etapas de evolución rápida hasta la desaparición
espontánea. La etapa inicial o proliferativa pasa inadvertida; es
un pequeño levantamiento hemiesférico del color de la piel
que se desarrolla en días. La etapa de maduración culmina en
tres o cuatro semanas; es un tumor de uno o pocos centímetros,
firme, no doloroso, bien delimitado, móvil con un cráter
central con tapón de queratina y un borde eritematoso
El tipo Grzybowski es una variante muy rara que se presenta
en la cuarta a séptima décadas, sin predominio de sexo,
con miles de lesiones de aspecto papular, con un diámetro
aproximado de dos a tres milímetros; es de distribución generalizada y no presenta remisión espontánea. Algunos casos pueden llegar a comprometer las mucosas, cursando con
prurito intenso y la posibilidad de dejar cicatrices.7 |
Referencias 1. Reyes, M., G. Romero, H. Alcántara et al., “Caracterización epidemiológica
y concordancia clínico-patológica del cáncer de piel en el
Hospital ‘Dr. Manuel Gea González’”, DCMQ. 2007; 5 (2): 80-87. |