Eritema multiforme
Erythema multiforme

Daniel Asz-Sigall,* Lirio López-García,* Priscila Rojas-García,**
Ma. Elisa Vega-Memije,*** Roberto Arenas ***

*Residente de Dermatología, Hospital General Dr. Manuel Gea González **Estudiante de Medicina,
Universidad Nacional Autónoma de México,
*** Departamento de Dermatología,
Hospital General Dr. Manuel Gea González

Resumen

El eritema multiforme (EM) es una reacción de hipersensibilidad desencadenada por agentes infecciosos (virus del herpes simple) y medicamentos. Clínicamente se caracteriza por pápulas, pústulas, vesículas, placas urticarianas y lesiones en blanco de tiro o “diana” que predominan en codos, rodillas, palmas y plantas. Se puede clasificar en EM menor cuando el cuadro es leve, autolimitado y con un mínimo daño a mucosas y EM mayor cuando es grave, con necrosis mucocutánea extensa y tendencia a progresar al síndrome de Stevens-Johnson (SSJ). La separación entre las formas mayor y menor continúa siendo controvertida ya que algunos autores consideran a la variante mayor como sinónimo del SSJ mientras que otros los describen como dos entidades distintas.

Palabras clave: ERITEMA MULTIFORME, LESIONES EN BLANCO DE TIRO, VIRUS DEL HERPES SIMPLE, FÁRMACOS

Abstract

Erythema multiforme (EM) is a hypersensibility reaction triggered by infectious agents (herpes simplex virus) and drugs. It is characterized by papules, pustules, vesicles, urticariform patches and iris-like erythema termed target lesions located in elbows, knees, palms and soles. It can be classify in EM minor when the course is benign, self limited, with minimal damage, and major when is severe with mucocutaneous necrosis and tendency to progress to the Stevens-Johnson syndrome (SJS). The separation of minor and major EM in two different conditions is still controversial because some authors consider EM major as a synonym of the Stevens-Johnson syndrome and others as two different entities.

Key words: ERYTHEMA MULTIFORME, TARGET LESIONS, HERPES SIMPLEX VIRUS, DRUGS

 

Correspondencia:
Departamento de Dermatología, Hospital General Dr. Manuel Gea González, Calzada de Tlalpan 4800, Col. Toriello Guerra, CP 14000, Tlalpan, México, DF

 

Introducción:

El eritema multiforme (EM) es una reacción de hipersensibilidad principalmente asociada a agentes infecciosos como el virus del herpes simple (VHS) y medicamentos. Se describe como un padecimiento mucocutáneo agudo recurrente que abarca desde una variante autolimitada, leve, cutánea, exantemática y con un mínimo daño a la mucosa oral (EM menor), hasta una variante progresiva, fulminante y grave, con necrosis mucocutánea extensa (EM mayor).1, 2, 3, 4, 5 Se presenta como lesiones cutáneas acrales, centrípetas, simétricas y polimorfas, constituidas por eritema, pápulas, vesículas, ampollas, placas urticarianas y lesiones en blanco de tiro o en “diana” que generalmente resuelven en dos a cuatro semanas o que puede progresar hasta otras entidades como el síndrome de Stevens-Johnson (SSJ) y la necrólisis epidérmica tóxica (NET).2, 3, 6-10

Historia:

Al parecer fue Celso quien primero reconoció la enfermedad (25 aC a 50 dC). A lo largo del siglo XIX y principio del XX se describieron varios cuadros clínicos que compartían lesiones eritematosas y pápulo-vesiculosas de evolución aguda, con afección mucocutánea. Entre 1814 y 1835 destacan las descripciones del herpes iris por Bateman y la del eritema papuloso o eritema iris por Rayer.1, 11-13 En 1866, Ferdinand von Hebra describe por primera vez un padecimiento de curso benigno con lesiones en iris o blanco de tiro y sin afección a mucosas, al que denominó eritema exudativo multiforme.

En 1875 Kaposi le da el nombre de eritema polimorfo.7, 14-18 Steven y Johnson en 1922 descibieron el síndrome que lleva su nombre, al reportar el caso de dos niños que presentaban fiebre, conjuntivitis, estomatitis y exantema generalizado con máculas purpúricas y centro necrótico distintos a los observados en el EM. Dicho padecimiento fue descrito anteriormente por Fiessinger en 1817 como ectodermosis erosiva pluriorificial.3, 19 En 1950, Bernard Thomas dividió al eritema multiforme en mayor y menor.

Este autor consideró a la variante menor como la enfermedad ya descrita por von Hebra, mientras que la forma mayor se caracterizaba por presentar necrosis grave de mucosas con lesiones cutáneas similares y una evolución progresiva.20 Seis años después, Lyell reportó una serie de casos con reacción mucocutánea de progresión rápida y morbi-mortalidad elevada. Se caracterizaban por presentar eritema, ampollas y necrosis extensa, dando el aspecto del síndrome epidérmico de piel escaldada. Esta condición actualmente se conoce como NET. En 1968 Kennett describió por primera vez al EM limitado a la mucosa oral; considerada actualmente como una variedad atípica del EM3 (Cuadro 1).

Epidemiología

El eritema multiforme no tiene predominio por región geográfica o raza alguna. Se presenta en individuos de todas las edades, principalmente adolescentes y adultos jóvenes: 75% de los pacientes son menores de 40 años de edad con un ligero predominio en varones. 3, 5, 6, 8, 18, 21-24 En México se ha reportado una frecuencia menor a 1% y constituye 5% de las dermatosis medicamentosas.2, 7 De acuerdo con las estadísticas reportadas por Ruiz-Maldonado y cols. del servicio de dermatología del Instituto Nacional de Pediatría de México, la frecuencia del eritema multiforme es por lo menos diez veces mayor que la del complejo Stevens-Johnson-necrólisis epidérmica tóxica (SSJ-NET).1, 23, 24

 

Etiología (Cuadros 2 y 3)

El EM es un síndrome de hipersensibilidad multifactorial: infecciones virales (herpes simple, Epstein Barr, citomegalovirus, virus Orf y vacuna), bacterianas (estafilococo, tuberculosis, como manifestación en reacción leprosa), micóticas (histoplasmosis, coccidioidomicosis, dermatofitosis), parasitarias, colagenopatías, síndrome de Rowell (asociación entre lupus eritematoso y EM), vasculitis, neoplasias (linfomas), factores físicos, alteraciones endocrinas, dermatitis por contacto o reacciones medicamentosas (sulfonamidas, penicilina, tiazidas, fenitoína, carbamacepina, pirazolonas). En algunos casos es idiopático.2, 13, 18, 21 Desde su descripción original hasta la fecha, ha existido gran controversia en relación con la frecuencia de los agentes etiológicos del EM, sin embargo, de acuerdo con la bibliografía consultada, existe actualmente cierta tendencia que señala como principales agentes etiológicos a las infecciones virales; dentro de las que destaca el virus del herpes simple (Roujeau,41 Léauté-Labrezé,8 Pruksachatkunakorn,42 Ayangco,3) y el EM asociado a fármacos (Assier40, Forman7) (Cuadro 4).

 

En los pacientes en quienes el factor desencadenante es el VHS, se ha observado un herpes labial previo en aproximadamente 50% de los casos. Este herpes labial también puede ocurrir simultáneamente a las lesiones cutáneas o hacerse evidente después de que hayan aparecido. Lo más frecuente es que la infección herpética anteceda a las lesiones de EM en 3 a 14 días. Se cree que la mayoría de los casos en niños y adultos jóvenes se deben a VHS tipo I, mientras que en los ancianos predominan las reacciones secundarias a medicamentos y neoplasias.2, 3, 7, 10, 25-39 Existe cierta predisposición genética, con asociaciones a HLA-B15, HLA-B35, HLA-A33, HLA-DQ3 y HLADQB1* 0301, siendo este último el más relacionado con EM recurrente. 5, 9, 21, 43, 44

 

 

Fisiopatología

El eritema multiforme es una reacción inmunológica tipo II (citotóxica) contra determinados antígenos que se encuentran expresados en los queratinocitos. Aproximadamente en 30 a 75% de las lesiones cutáneas del EM se ha encontrado DNA viral (VHS) dentro de las células epiteliales. Mediante técnicas de PCR e inmunohistoquímica se ha encontrado que las células mononucleares infectadas por VHS con o sin la presencia de EM son positivas para IFNa, una citocina proinflamatoria asociada a daño tisular. 5, 29-32, 45 Cuando el EM se debe al uso de ciertos fármacos, se ha demostrado que las células T no producen IFNa, sino que se liberan TNF· que promueve la quimiotaxis de neutrófilos más que de linfocitos. Gran parte del daño tisular en el EM inducido por fármacos es por apoptosis, la cual se encuentra mediada por la activación del sistema Fas/Fas-L y la expresión alterada de Bclx/Bax.46-49

Manifestaciones clínicas

El cuadro clínico inicia de forma súbita (24 a 72 hrs), con o sin pródromos como fiebre, odinofagia, tos y malestar general. Las lesiones cutáneas son simétricas, acrales y centrípetas; predominan en cara, tronco, codos, rodillas, palmas, plantas y dorso de manos; también se puede presentar en zonas fotoexpuestas. Hay eritema, pápulas, vesículas, ampollas y lesiones urticarianas, que se agrupan en placas de diferentes tamaños y formas. El paciente puede referir sensación de prurito o ardor.1, 2, 4, 5, 8, 16-18, 21, 29-32, 50-52 El fenómeno de Köebner puede ser positivo21, 53, 54 (Fotos 1 y 2). La lesión clásica es el “herpes iris de Bateman” o “lesión en diana”. Esta comienza como una mancha eritematosa circular, que evoluciona con rapidez a pápula, transformándose en una ampolla central que finalmente se deprime en el centro con una zona de necrosis; a veces se encuentran pápulas elevadas y edematosas (erythema papulatum) 1, 2, 21, 50, 52 (Fotos 2 y 3). El calificativo de multiforme o polimorfo se refiere a los cambios que cada lesión individual manifiesta a lo largo de su evolución.1 En 25 a 60% de los pacientes se afectan las mucosas; principalmente la oral, conjuntival y genital. Se caracteriza por edema, eritema, ampollas, ulceraciones y formación de pseudomembranas2, 3, 21, 29, 30, 52-57 (Foto 4 y Cuadro 5). En la mayoría de los casos de EM, el episodio dura dos semanas y cura sin dejar secuelas, aunque las recurrenciasson la regla. Los pacientes que reciben fármacos inmunosupresores presentan episodios más frecuentes y prolongados. En estos casos, se puede llegar a cinco o seis episodios al año o incluso a una enfermedad casi continua en la cual una crisis no se resuelve completamente antes de que se produzca la siguiente.21, 32, 33, 55, 58-60 Se han identificado una forma de EM recurrente y otra persistente; esta última asociada principalmente a infecciones virales y neoplasias malignas.2

 

Clasificación

Desde su descripción hasta la fecha, la clasificación del eritema multiforme es un tema controvertido, ya que a partir de su división (menor y mayor) y considerando al mayor como sinónimo de SSJ (Bernard Thomas) han surgido nuevas clasificaciones.20 Revuz,61 Ayangco3 y Farthing,5 entre otros autores, clasifican al EM en una forma menor y otra mayor, considerando a esta última como una entidad separada de SSJ. Según estos autores, las diferencias entre las formas menor y mayor se basan principalmente en el involucro a mucosas, duración y pronóstico de la enfermedad (Cuadro 6). El EM menor se considera una reacción aguda autolimitada, que puede ser episódica o recurrente. Las lesiones en la piel consisten en lesiones en blanco de tiro típicas individuales, generalmente mayores a 3 cm de diámetro y de forma circular con 3 zonas bien definidas (eritema, área edematosa y ampolla central con o sin necrosis) (Foto 3). Curan en 1-3 semanas sin dejar cicatriz. Se presenta con o sin afección de mucosas, así como nulo involucro sistémico. Por otro lado, el EM mayor es una reacción aguda generalmente autolimitada que puede progresar al complejo SSJ-NET.

Afecta al menos una mucosa, generalmente la oral (Foto 4). Las lesiones en la piel son similares a las de EM menor pero generalmente son más extensas. Puede haber hepatoesplenomegalia, linfadenopatía, ataque al estado general y daño a otros órganos.3-7, 61 Las formas clínicas que no se adaptan a esta clasificación, ya sea por su aspecto clínico o topografía, han sido agrupadas como formas atípicas (EM limitado a mucosa oral).3

Otros autores como Ruiz-Maldonado1 recomiendan suprimir el empleo de los calificativos menor y mayor, y sugieren emplear el término de eritema multiforme como una entidad única distinta del complejo SSJ-NET.

 

Histopatología

Anteriormente se consideraban dos patrones histológicos del eritema multiforme: epidérmico y dérmico. Hoy en día se sabe que la variante dérmica pertenece a otro tipo de enfermedades ampollosas.62 De acuerdo con el tiempo de evolución de las lesiones, podemos dividir histológicamente al EM en dos fases: Fase temprana: se observa un infiltrado inflamatorio perivascular e intersticial por linfocitos, vacuolización de la unión dermoepidérmica, queratinocitos necróticos en las capas inferiores de la epidermis y puede haber balonización y espongiosis (Foto 5 y 6). Fase avanzada: edema importante en dermis papilar,ampolla subepidérmica secundaria al daño de interfaz, necrosis extensa de la epidermis, melanófagos y siderófagos y en ocasiones pueden observarse vesículas intraepidérmicas secundarias a la balonización.3, 4, 6, 18, 32, 45, 49, 58, 62-64 Los hallazgos de la inmunofluorescencia son inespecíficos. 21 Se ha descrito la presencia de depósitos granulares de IgM y C3 alrededor de los vasos sanguíneos superficiales y focalmente en la unión dermoepidérmica. Se han detectado antígenos específicos del VHS dentro de los queratinocitos. 29, 50, 53, 65, 66 El principal valor del estudio histológico de las lesiones de EM es la exclusión de otras afecciones, como el lupus eritematoso o vasculitis.28 Datos de laboratorio Por la gravedad del cuadro en el EM mayor en necesario solicitar una biometría hemática completa, urea, electrolitos, velocidad de sedimentación globular, pruebas de función hepática y cultivos en sangre, esputo y áreas erosionadas.5 Puede encontrarse aumento de la velocidad de sedimentación globular, leucocitosis, proteínas de fase aguda y transaminasas hepáticas ligeramente elevadas.2, 3

Diagnóstico diferencial (Cuadro 7)

Existen múltiples afecciones que pueden evolucionar produciendo lesiones que simulan un EM. Los principales diagnósticos diferenciales incluyen: Síndrome de Stevens-Johnsosn: se asocia principalmente a medicamentos y generalmente no presenta recurrencias. Predomina en cara y tórax. Se caracteriza por presentar lesiones de forma irregular, que no hacen relieve sobre la piel sino hasta formar vesículas o ampollas, son de color marrón oscuro, tienen tendencia a coalescer con signo de Nikolskiy positivo. El daño de mucosas es constante e intenso, afectando principalmente la oral, ocular y genitourinaria. Se acompaña de síntomas generales con involucro sistémico y alteración en las pruebas de laboratorio. Presenta un mayor porcentaje de morbi-mortalidad.1

 

Necrólisis epidérmica tóxica: la etiología principal es por medicamentos (80% de los casos) y se caracteriza por presentar manchas purpúricas y ampollas hemorrágicas que evolucionan de forma súbita a un desprendimiento epidérmico masivo mayor al 30% de la superficie corporal. Predomina en tronco con signo de Nikolskiy positivo. Existe involucro extenso en más de una mucosa con importante afección sistémica. La mortalidad es de 30% aproximadamente. 1, 2

Eritema pigmentado fijo: dermatosis medicamentosa localizada o diseminada que ocasionalmente afecta mucosas. Se caracteriza por manchas eritematosas que pueden presentar vesículas y ampollas; muestran involución espontánea y dejan una hiperpigmentación residual azul grisácea. En la mayoría de los casos las recidivas aparecen en el sitio inicial.1, 2

Urticaria gigante: se caracteriza por presentar lesiones urticarianas con centro de piel normal o eritematoso, sin daño epidérmico y que duran menos de 24 horas. La administración de epinefrina subcutánea eliminará las lesiones en 20 minutos. El edema de manos y pies es característico en estos pacientes.21, 32, 66, 67

Otros: lupus eritematoso cutáneo subagudo, micosis fungoides, granuloma anular, eritema anular centrífugo, vasculitis, pénfigo, penfigoide, dermatitis herpetiforme, aftas recurrentes, liquen plano erosivo, enfermedad de Behcet y síndrome estafilococócico de la piel escaldada.2, 4, 5, 18, 53

 

 

Tratamiento

El tratamiento depende de la gravedad del caso. En la mayoría de los pacientes el eritema multiforme causa escasas molestias y cura por sí mismo en una a dos semanas.

Por lo general, es suficiente el tratamiento sintomático con analgésicos y antihistamínicos. Las lesiones orales dolorosas pueden requerir antiácidos (como protectores de mucosa), anestésicos y corticosteroides tópicos.1, 3, 4 El uso de corticosteroides sistémicos ha ido en aumento ya que al parecer disminuye los síntomas y evita la progresión; sin embargo, no induce la remisión del cuadro y llega a producir efectos adversos y complicaciones tales como infecciones graves, que aumentan la morbi-mortalidad y ponen en riesgo la vida del paciente; por lo que su uso continúa siendo debatido y su empleo se debe considerar dependiendo del cuadro clínico y evolución del paciente.4, 68, 69

En caso de que se demuestre una asociación entre virus del herpes simple y eritema multiforme, se podrá utilizar tratamiento preventivo con aciclovir a dosis de 400 mg dos veces al día durante 5 días desde el inicio del cuadro. En los pacientes en los que no es posible determinar con claridad la relación causa-efecto entre estas dos entidades, podrá administrarse aciclovir a dosis de 400 mg dos veces al día durante seis meses.33-36, 43, 48, 49, 67, 70-72 En caso de no obtener una respuesta favorable al aciclovir, se pueden utilizar otras opciones terapéuticas como: dapsona 100 a 200 mg/día, azatioprina 100 a 150 mg/día, talidomida 100 a 200 mg/día y tetraciclinas en caso de corroborarse M. pneumoniae.73-75 Ya que pueden considerarse como agentes desencadenantes del EM, el uso de estos medicamentos debe manejarse con precaución valorando el riesgo beneficio.

Curso y pronóstico

La mayoría de los pacientes presentan un curso benigno con evolución favorable. Se han reportado algunos casos donde el EM mayor progresa al complejo SSJ-NET presentando una elevada morbi-mortalidad.

 

 

Conclusiones

El EM es una reacción de hipersensibilidad mediada por células. Puede presentarse como una reacción autolimitada con mínimo involucro de mucosas (EM menor) o como una forma grave con involucro mucocutáneo más extenso (EM mayor) que puede autolimitarse o progresar al complejo SSJ-NET. Algunos autores no consideran práctica esta división (mayor y menor) y sugieren emplear el término de eritema multiforme como entidad única. A diferencia de lo reportado para el SSJ cuyo principal factor etiológico son los medicamentos, en este trabajo se encontró a las infecciones virales como el factor etiológico más importante asociado a EM, destacando la participación del virus del herpes simple.76 Para fines prácticos y didácticos, el EM se puede dividir en una forma menor y una mayor y debe considerarse como una entidad distinta del SSJ.

 

 

Bibliografía

Bibliografía
1. Torres V, Camacho F, Mihm M et al. Dermatología práctica Ibero-
Latinoamericana. Atlas, enfermedades sistémicas asociadas y terapéutica.
México Imprelibros 2005: 469-473
2. Arenas R. Dermatología. Atlas, diagnóstico y tratamiento. México
Interamericana McGraw Hill 2004: 336-351
3. Ayangco L, Rogers R. Oral manifestations of erythema multiforme.
Dermatologic Clinics 2003; 21: 195-2
4. Rappersberger K, Foedinger D. Treatment of erythema multiforme, Stevens-
Johnson Syndrome and Toxic Epidermal Necrolysis. Dermatology Therapy
2002; 15: 397-408
5. Farthing P, Bagan J-V, Scully. Erythema multiforme. Oral Diseases 2005;
11: 261-267
6. Johnston GA, Ghura HS, Carter E et al. Neonatal erythema multiforme
major. Clinical Dermatology 2002; 27: 661-664
7. Forman R, Koren G, Shear N. Erythema Multiforme, Stevens-Johnson
Syndrome and Toxic Epidermal Necrolysis in Children. Drug Safety 2002;
25 (13): 965-972
8. Léauté-labrèze C, Laminreau T, Chawki D et al. Diagnosis, classification,
and management of erythema multiforme and Stevens-Johnson Syndrome.
Archives of Disease in Childhood 2000; 83: 347-352
9. Malo A, Kâmpgen E, Wank R. Recurrent Herpes Simples Virus-Induced
Erythema Multiforme: Different HLA-DQB1 Alleles Asóciate with Severe
Mucous Membrana Versus Skin Attaks. Scandinavian Journal of
Inmunology 1998; 47: 408-411
10. Kokuba H, Imafuku S, huang S et al. Erythema multiforme lesions are associated
with expression of a herpes simplex virus (HSV) gene and qualitative
alterations in the HSV-specific T-cell response. British Journal of
Dermatology 1998; 138: 952-964
11. Bateman T. A practical synopsis of cutaneous diseases. London: Longman,
Hurst, Reese and Brown, 1814
12. Rayer PF. Traité des maladies de la peau. Paris, 1835 (Cit. en 1)
13. Saúl A. Lecciones de Dermatología. México Méndez Editores 2001: 455
14. Von Hebra F, Kaposi M. On diseases of the skin including exantemas. Vol 1.
London: New Sydenham Society, 1866; 449-494 (Cit. en 1)
15. Hebra F, Kaposi M. On diseases of the skin including the exantemata.
London: New Sydenham Society, 1875; 1-274 (Cit. en 1)
16. Von Hebra F. Acute exantheme und hautkranheiten. Handbuch der Speciellen
Pathologie und Therapie. Erlangen: Verlag von Ferdinand von Enke,
1860: 198-200 (Cit. en 28)
17. Von Hebra F. On diseases of the skin, including the exanthemata. Fagge CH,
ed London: The New Sydenham Society, 1866: 285 (Cit. en 28)
18. Urman F, Weinberg J. Scary eruptions but usually a mild disease: Erythema
Multiforme. www.dermatlas.com
19. Stevens AM, Johnson FC. A new eruptive fever associated with stomatitis
and ophtalmia. Am J Dis Child 1992; 24: 526-533
20.Thomas BA. The so-called Stevens Johnson Syndrome. BMJ. 1950; 1: 1393-
1397
21. Brice SL, Huff JC, Weston WL. Erythema multiforme. Curr Probl
Dermatol 1990; II: 3-26
22. Volcheck GW. Clinical evaluation and management of drug hypersensitivity.
Immunol Allergy Clin N Am 2004; 24: 357-371
23. Rzan B, Mokhenhaupt, Baur S et al. Epidemiology of Erythema exudativum
multiforme majus, Stevens-Johnson syndrome, and Toxic epidermal necrolysis in
Germany (1990-1992): Structure and results of a population based registry.
J Clin Epidemiol 1996; 49: 749-773
24. Mockenhaupt M, Schopf E. Epidemiology of dug induced severe skin reactions.
Sem Cutan Med Surg 1996; 15: 236-243
25. Stingeni L, Caraffini S, Assalve D et al. Erythema multiforme-lilce contact
dermatitis from budesonide. Contact Dermatitis 1996; 34: 154-155
26. Gattomo M, Picco P, Gambim C et al. Erythema multiforme-like manifestation
and arthritis in 3 year old child with leukocytolastic vasculitis. Clin
Exp Rheumatol 1997; 15: 329-332
27. Muñoz D, Del Pozo MD, Audicana M et al. Erythema multiforme-like
eruption from antibiotics of 3 different groups. Contact dermatitis 1996: 34:
227-228
28. Bolognia J, Jorizzo J, Rapini R et al. Dermatology. Elsevier 2004: 313-216
29.Weston WL, Brice SL, Jester JD et al. Herpes simplex virus in childhood
erythema multiforme. Pediatrics 1992; 89: 32-34
30.Weston WL, Morelli JG. Herpes simplex virus-associated erythema multiforme
in prepubertal children. Arch Dermatol Res 1993; 128: 542-545
31. Brice SL, Stockert SS, Bunker LD et al. The herpes-specific immune response
of individuals with herpes-associated erythema multiforme compared
with that of individuals with recurrent herpes labiales. Arch Dermatol Res
1993; 285: 193-196
32. Schofield JK, Tatnall FM, Leigh IM. Recurrent erythema murliforme: clinical
features and treatment in a large series of patients. Br J Dermatol 1993;
128: 542-545
33. Schoenfield JK, Tanall FM, Leighl IM. Recurrent erythema mulriforme:
Clinical features and treatment on a large series of patients. Br J Dermatol
1993; 542-545
34.Weston EL, Brice SL, Jester JD. Herpes simplex vius in a childhood erythema
multiforme. Pediatrics 1992; 89: 32-34
35. Di Lerina V, Lo-Scocco G, Bisiginni G. Erythema multiforme following
hepatitis B vaccine. Pediatr Dermatol 1994; 11: 363-364
36. Drago F, Parodi A, Rebora A. Persistent erythema multiforme: Report of
two new cases an review of the literature. J Am Acad Dermatol 1995; 33:
366-369
37. Larcher C, Gasser A, Hattmannstorfer R et al. Interaction of HSV-1
Infected Peripheral Blood Mononuclear Cells with Cultured Dermal
Microvascular Endothelial Cells: a Potential Model for the Pathogenesis of
HSV-1 induced Erythema Multiforme. The Journal of Investigative
Dermatology 2001; 116 (1): 150-156
38. Ng P, Jiang Y, Hee H et al. Detection of Herpes simplex Virus Genomic DNA
in Various Subsets of Erythema mutliforme by Polymerase Chain Reaction.
Dermatology 2003; 207: 349-353
39. Seishima M, Oyama Z, Yamamura M. Erythema multiforme Associated
with Citomegalovirus Infection in Nonimmunosuppressed Patients.
Dermatology 2001; 203: 299-302
40.Assier H, Bastuji-Garin S, Revuz J et al. Erythema multiforme with mucous
membrane involvement and Stevens-Johnson syndrome are clinically different
disorders with distinct causes. Arch Dermatol 1995; 131 (5): 539-543
41. Roujeau JC. Stevens-Johnson syndrome and toxic epidermal necrolysis are severity
variants of the same disease which differs from erythema multiforme.
J Dermatol 1997; 24 (11): 726-729
42. Pruksachatkunakorn C. Erythema multiforme. Emedicine 2005
43. Scofield JK, Tatnal FM, Brown J et al. Recurrent erythema multiforme:
Tissue typing in a large series of patients. Br J Dermatol 1994; 131: 532-535
44. Rasmussen J. Erythema Multiforme: a Practical Approach to Recent
Advances. Pediatric Dermatology 2002; 19 (1): 82-84
45. Kaur S, Thami G, Kanwar A et al. Kikuchi Disease with Facial Rash and
Erythema Multiforme. Pediatric Dermatology 2001; 18 (5): 403-405
46.Kokuba H, Aurelian L, Burnett J. Herpes Simplex Virus Associated Erythema
Multiforme (HAEM) is Mechanistically Distinct from Drug-Induced Erythema
Mutliforme: Interferon – Á is expressed in HAEM Lesions and Tumor Necrosis
Factor in Drug-Induced Erythema Multiforme Lesions. The Journal of
Investigative Dermatology 1999; 113 (5): 808-815
47. Chrysomaly E, Lozada-Nur F, Dekker N et al. Apoptosis in oral erythema.
Oral Surgery, Oral Medicine, Oral Pathology, Oral Radiology
and Endodontics 1997; 83 (2): 272-280
48. Brice SL, Stockert SS, Bunker JD et al. The herpes-specific imune response
of individuals with herpes-associated erythema multiforme compared with
that of individuals with recurrent herpes labialis. Arch Dermat Res 1993;
285: 193-196
49.Paquet P, Pierard GE. Erythema multiforme and toxic epidermal necrolysis: A
comparative study. Am J Dermatopathol 1997; 19: 127-132
50. Darragh TM, Egbert BM, Berger TG et al. Identification of herpes simplex
virus DNA in lesions of erythema multiforme by the polymerase chain reaction.
J Am Acad Dermatol 1991; 24: 23-26
51. Weston WL. What is erythema multiforme? Pediatr Ann 1996; 25: 106-109
52. Dikland WJ, Oranje AP, Stolz E et al. Erythema multiforme un childhood
and early infancy. Pediatr Dermatol 1986; 3: 135-139
53. Huff JC, Weston WL. Recurrent erythema multiforme in childhood and early
infancy. Pediatr Dermatol 1986; 3: 135-139

54. Huff JC, Eston WL. Isomorphic phenomenon in erythema multiforme. Clin
Exp Dermatol 1983; 8: 409-413
55. Farthing PM, Maragou P, Coates M et al. Characteristics of the oral lesions
in patients with cutaneous recurrent erythema multiforme. J Oral Pathol
Med 1995; 24: 9-11
56.Weston WL, Brice SL. Atypical forms of herpes simplex associated erythema
mutliforme. J Am Acad Dermatol 1998; 39: 124-126
57. Lozada-Nur F, Gorsky M, Silverman S Jr. Oral erythema multiforme: clinical
observations and treatment of 95 patients. Oral Surg Oral Med Oral
Pathol 1998; 67: 36-40
58. Howland WW, Golitz LE, Huff JC et al. Erythema multiforme: clinical,
histopathologic and immunologic study. J Am Acad Dermatol 1984; 10:
438-446
59. Tatnall FM, Schofield JK, Leigh IM. A double-blind, placebo-controlled
trial os continous acyclovir therapy in recurrent erythema multiforme. Br J
Dermatol 1995; 132: 267-270
60.Wolf P, Soyer HP, Fink-Puches R et al. Recurrent post-herpetic erythema
multiforme mimicking polymorphic light and juvenile spring eruption: report of
two cases in young boys. Br J Dermatol 1994; 131: 364-367
61. Revuz J. New advances in severe adverse drugs reactions. Dermatologic
Clinics 2001; 19 (4)
62.Ackerman B. Histologic diagnosis of inflamatory skin diseases. Williams &
Wilkins 1997: 352-654
63. Ono F, Sharma B, Smith C et al. CD34+ Cells in the Peripheral Blood
Transport Herpes Simplex Virus DNA Fragments to the Skin of Patients with
Erythema Multiforme (HAEM). The Journal of Investigative
Dermatology 2005; 124: 1215-1224
64.Paquet P, Pièrard GE. Erythema Multiforme and Toxic Epidermal Necrolysis:
a comparative study. The American Journal of Dermatopathology
1997; 19 (2): 127-132
65. Brice SL, Leahy MA, Ong L et al. Examination of the non-involved skin,
previously involved skin and peripheral blood for herpes simplex virus DNA in
patients with recurrent herpes associated erythema multiforme. J Cutan
Pathol 1994; 21: 408-412
66.Weston JA, Weston WL. The overdiagnosis of erythema multiforme.
Pediatrics 1992; 89: 802
67. Tamayo- Sanchez L, Ruiz-Madonado R, Lateraza AM et al. Acute annular
urticaria in infants and children. Pediatr Dermatol 1997; 14: 231-234
68. Marinho L, Haj M, Pereira L et al. Lip adhesion: An unusual complication
of erythema multiforme. Oral Medicine 1999
69.Martínez A, Atherton D. High-Dose Systemic Corticosteroids Can Arrest
Recurrences of Severe Mucocutaneous Erythema Multiforme. Pediatric
Dermatology 2000; 17 (2): 87-90
70. Orozco-Covarrubias ML, Laterza AM, Tamayo-Sánchez L et al.
Edema agudo hemorrágico del lactante (púrpura en escarapela). Med Cutan
Ibero Lat Am 1990; 18: 392-396
71. Tanall FM, Schoield JK, Leigh IM. A double blind placebo controlled trial
of continuos acyclovir therapy in recurrent erythema multiforme. Br J
Dermatol 1995; 132: 267-270
72. Spurance SL, Tyring SK, De Gregorio B et al. A large-scale, placebocontrolled,
dose-ranging trial of perioral valacyclovir for episodic treatment of
recurrent herpes genitalis. Arch Intern Med 1996; 156: 1729-1735
73. Duhra P, Paul CJ. Continous eritema multiform clearing on dapsone. Br J
Dermatol 1988; 118: 731
74. Rusell JR. Azathioprine therapy in the management of persistent erythema multiforme.
Br J Dermatol 1989; 105: 456-458
75. Cherovati K, Souteyrand P et al. Treatment par thalidomide de l´erytheme
polymorphic chronique fome recidivant et subintrate. Etude rétrospective de 26
malades. Ann Dermatol Veneorol 1996; 123: 375-377
76. Bysterin JC. Erythema multiforme with mucous membrane involvement and
Stevens-Johnson Syndrome are clinically different disoirders. Arch Dermatol
1996; 711: 12